Trabajamos con proyectos culturales, gastronómicos y de moda que necesitaban una dirección de arte clara. Estas son algunas de las voces que acompañaron el proceso.
Studio Numerik no solo nos entregó un logo. Nos dio un sistema completo: paleta, tipografía, retícula y criterio para aplicarlo en cada pieza. Hoy la marca se reconoce en la calle sin necesidad de explicar nada.
Directora de marca, proyecto de moda sostenibleRediseñaron todos los soportes impresos del restaurante. La carta, los carteles de la entrada y hasta la señalética del salón mantienen el mismo tono. Los comensales notan la coherencia apenas cruzan la puerta.
Gerente, restaurante de cocina de autorPara el festival necesitábamos algo flexible que funcionara en cartelería, pantallas y merchandising. El sistema que propusieron se adapta sin perder carácter. Fue un trabajo de investigación y oficio, no de ocurrencias.
Coordinadora, festival cultural independienteValoramos que cada entrega llegara organizada y con indicaciones claras para la imprenta. No hubo idas y vueltas eternas: el archivo final se usó tal cual. Eso habla de un estudio que conoce su oficio.
Diseñadora in-house, estudio de arquitecturaTestimonios de clientes
Fundadora de una marca de indumentaria local. Necesitábamos una identidad que no se viera genérica. El equipo de Studio Numerik investigó nuestro proceso de producción y construyó un sistema tipográfico y cromático que hoy usamos en etiquetas, packaging y redes. Las ventas online crecieron porque la marca se volvió reconocible.
Somos un restaurante de cocina de autor. Nos rediseñaron la carta, la señalética interior y las piezas para eventos. La retícula editorial que propusieron ordenó mucha información que antes se acumulaba sin criterio. El equipo entendió rápido el tono del local y lo tradujo a soportes impresos de buena calidad.
Coordinamos un festival cultural independiente y necesitábamos una imagen que funcionara en carteles, pantallas y merchandising. El sistema gráfico que crearon incluye pictogramas por disciplina artística y una paleta que se adapta a cada soporte sin perder coherencia. La comunicación con el público fue mucho más clara.
Dirijo una galería de arte contemporáneo. Nos entregaron un manual de marca ordenado, con aplicaciones reales para invitaciones, catálogos y redes. Lo que más valoro es que cada decisión visual está explicada y documentada. No quedó nada librado al azar, y eso facilita el trabajo con otros proveedores.